La trama se complica cuando los padres de Greg, decididos a fomentar la "hermandad", obligan a ambos a pasar tiempo juntos. El resultado es una montaña rusa de situaciones cómicas: fiestas descontroladas mientras los padres no están, lecciones de "cómo ser cool" que salen mal, y el intento desesperado de Greg por sobrevivir al acoso escolar de su propio hermano.